Type of contract : Consultant Contract
Level : Level 2 - Middle
Hiring Unit : Education Sector (ED)
Duty Station : Santiago
Work location : Remote
Duration of contract : 10 months
Hiring open to : External candidates
Application deadline (Midnight UTC−4 Time) : 28/08/2026
UNESCO Core Values: Commitment to the Organization, Integrity, Respect for Diversity, Professionalism
Garantizar entornos de aprendizaje seguros, inclusivos y libres de violencia es una condición fundamental para el ejercicio del derecho a la educación y para avanzar hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4). En América Latina y el Caribe, la violencia en la educación sigue siendo un desafío significativo que afecta el bienestar, la participación y las trayectorias educativas de niñas, niños y jóvenes, y requiere respuestas integrales, sostenibles y basadas en evidencia.
Durante 2024, a raíz de lo expresado por las ministras y los ministros de educación de la región y en ocasión de la primera Reunión Global para la Prevención de la Violencia contra la Infancia en Bogotá, Colombia, la UNESCO organizó la primera reunión técnica de alto nivel para la prevención y el abordaje de la violencia en América Latina y el Caribe, cuyo principal objetivo era una mirada multidimensional a las brechas que persisten y que generan y reproducen mecanismos de violencia y exclusión. Su principal resultado fue un llamado a la acción por parte de los ministerios de la región, con el encargo de diseñar y articular un Plan de Cooperación Regional en la materia. En seguimiento a ese mandato, la UNESCO, junto al Grupo de Trabajo sobre Prevención y Abordaje de la Violencia del Comité de Dirección Regional del ODS4, desarrolló el Plan de Acción para la Prevención de la Violencia en la Educación en América Latina y el Caribe 2025-2030, cuyo objetivo principal es promover un enfoque sistémico e integral que fortalezca los sistemas educativos de la región para la prevención y el abordaje de la violencia. Asimismo, la Estrategia de la UNESCO sobre la educación para la salud y el bienestar, establece como resultado estratégico que todos los y las estudiantes tienen acceso a entornos de aprendizaje seguros e integradores, exentos de toda forma de violencia, acoso, estigma y discriminación.
La evidencia internacional demuestra que la violencia en la educación no se limita a manifestaciones físicas o verbales, sino que también se expresa mediante formas simbólicas, culturales y estructurales que se reproducen a través de normas sociales, estereotipos, prácticas pedagógicas y materiales educativos. El informe Behind the Numbers: Ending School Violence and Bullying (UNESCO, 2019) subraya que la violencia escolar está estrechamente vinculada a normas sociales discriminatorias, desigualdades de género y dinámicas de exclusión, y destaca la necesidad de enfoques integrales que aborden simultáneamente el currículo, los materiales de aprendizaje y la formación docente.
Los materiales educativos —incluidos textos escolares, recursos digitales, guías pedagógicas y evaluaciones— no son recursos neutrales para el aprendizaje y la transmisión del conocimiento: desempeñan un papel central en la construcción de valores, identidades, expectativas y relaciones sociales, y pueden utilizarse para transmitir una visión del mundo y una autopercepción particulares, valores y normas sociales, así como para sustentar un orden social y político existente o deseado. Forman parte tanto del currículo explícito como del currículo oculto, transmitiendo mensajes sobre roles de género, jerarquías sociales y culturales y formas de convivencia.
La evidencia reciente confirma la magnitud de este desafío. En Unmasking Racism: guidelines for educational materials (UNESCO, 2024), a partir de un análisis exhaustivo de estudios sobre libros de texto y otros materiales educativos, se identificó que persisten sesgos raciales en las representaciones de los pueblos indígenas y la diáspora afrodescendiente, generando un espacio de violencia simbólica y estructural que se continúa transmitiendo a través de la educación. Por su parte, el Global Education Monitoring Report (2025) evidencia que los materiales educativos tienden a reproducir roles tradicionales de género, a subrepresentar a las mujeres en ámbitos como la ciencia, la tecnología y el liderazgo, y a ofrecer representaciones limitadas de la diversidad cultural y social, con consecuencias directas sobre las aspiraciones, la autopercepción académica y las trayectorias del estudiantado.
Pese a los avances alcanzados por los países de la región en materia de políticas de inclusión, igualdad de género, educación intercultural y convivencia escolar, persiste una brecha importante en la disponibilidad de herramientas sistemáticas que permitan revisar los materiales educativos de manera estructurada, comparable y orientada a la mejora continua. Asimismo, existe escasa experiencia documentada sobre cómo este tipo de análisis puede institucionalizarse como una práctica sostenible aplicable a los actores educativos e, incluso, transformarse en una experiencia de aprendizaje significativa con el propio estudiantado. La presente consultoría se inscribe en este esfuerzo y busca responder a dicha brecha, contribuyendo tanto al Plan de Acción para la Prevención de la Violencia en la Educación en América Latina y el Caribe 2025-2030 como al trabajo de la UNESCO en el marco de la estrategia de educación para la salud y el bienestar.
Desarrollar, pilotear y validar una rúbrica auto aplicable que permita a los actores educativos identificar sesgos, estereotipos y manifestaciones de violencia simbólica en materiales educativos.
El resultado de esta iniciativa será una herramienta metodológica práctica, flexible y autoaplicada para la revisión crítica de materiales educativos, concebida para ser apropiada y utilizada por una diversidad de actores del sistema educativo, entre ellos:
La herramienta debe considerar un marco un marco conceptual de referencia alineado con los marcos normativos y conceptuales de la UNESCO; dimensiones de análisis e indicadores; una escala de valoración con niveles de logro progresivos; ejemplos aplicados a textos, imágenes y actividades pedagógicas; una guía metodológica para su uso autoaplicado; y orientaciones concretas para su mejora y transformación en América Latina y el Caribe.
La iniciativa se desarrollará en cinco fases, bajo un enfoque participativo, basado en evidencia y orientado al fortalecimiento de las capacidades de los actores educativos de la región.
Fase 1 — Revisión conceptual y mapeo de experiencias. Revisión de marcos conceptuales y evidencia internacional sobre el impacto de los materiales educativos y libros de textos en las expresiones de violencia en la educación, incluyendo como dimensiones de análisis: género, étnico-racial, simbólico o estructural, modelos de sociedad, modelos de desarrollo.
Se identificarán y sistematizarán experiencias de países que hayan desarrollado procesos de revisión de textos escolares y materiales educativos en temáticas como equidad de género, diversidad cultural, memoria histórica o educación para la paz y la ciudadanía global. También se incorporarán iniciativas regionales que, aunque no estén centradas exclusivamente en el ámbito educativo formal, hayan documentado buenas prácticas para la identificación de sesgos y estereotipos.
Fase 2 — Diseño de la rúbrica. Definición de dimensiones, indicadores, y ejemplos prácticos de aplicación, incorporando los insumos de la revisión de evidencia y los aportes de actores clave.
Los tipos de violencia que la herramienta busca identificar podrían incluir, entre otros, los siguientes:
Los elementos por analizar en los materiales comprenden cuatro dimensiones interrelacionadas:
a. El lenguaje verbal. Refiere al modo en que las palabras transmiten sesgos de manera explícita o sutil, afectando las representaciones de raza, etnia, género, edad, discapacidad, orientación sexual o procedencia lingüística. Incluye el uso de términos que naturalizan jerarquías o invisibilizan grupos, así como verbos y adjetivos que califican de manera desigual a distintos grupos al describir acciones equivalentes.
b. El lenguaje visual (ilustraciones, fotografías, infografías, diagramas). Refiere a cómo las imágenes representan, jerarquizan o excluyen a determinados grupos. Es relevante observar tanto la presencia o ausencia de la diversidad en las imágenes como aquellos casos en que portadas o secciones destacadas proyectan una idea de inclusión que no se sostiene en el contenido sustantivo del material.
c. Las narrativas y ejemplos (personajes, historias, problemas planteados y soluciones propuestas). Se refiere al modo en que se construyen los relatos y se asignan roles, atributos y capacidades a distintos grupos. Incluye la presencia de estereotipos, la presentación de una única interpretación de hechos o procesos que omite otras perspectivas, el tratamiento idealizado que minimiza conflictos sociales o desigualdades, y la inclusión de grupos no dominantes en secciones separadas que los presentan como periféricos al relato principal.
d. Las omisiones y silencios (temas ausentes, grupos invisibilizados, perspectivas y saberes excluidos). Se refiere a aquello que el material no muestra y que, por su ausencia, transmite un mensaje tan significativo como lo que sí está presente. Incluye la subrepresentación de pueblos indígenas, afrodescendientes, personas con discapacidad, mujeres, disidencias sexuales y de género, migrantes, entre otros grupos, así como la exclusión de saberes y aportes producidos fuera de los marcos hegemónicos.
Asimismo, es importante que la herramienta permita identificar superposiciones entre tipos de sesgos o violencia en los materiales analizados.
Este proceso se complementará con un proceso de validación participativo, para el que se realizaran consultas con especialistas en la temática, representantes de países de la región, miembros de comunidades indígenas, jóvenes, y organizaciones de sociedad civil.
Fase 3 — Pilotaje. UNESCO propone dos posibles escenarios cuya selección o combinación se definirá de manera colaborativa con la persona consultora y organizaciones socias:
Escenario A — Convocatoria abierta de materiales: Se realiza un llamado a organizaciones educativas, ministerios, editoriales o instituciones formadoras para que seleccionen y sometan materiales para su análisis bajo la metodología. Los resultados se comparten y validan con las entidades involucradas mediante grupos focales.
Escenario B — Análisis de ejercicios existentes: Se identifican iniciativas en las que ya se hayan realizado ejercicios similares en distintos países de la región, sometiendo la rúbrica a contraste con resultados ya documentados y fortaleciendo su validez y pertinencia regional.
En ambos escenarios, se contempla la aplicación de la herramienta con distintos perfiles de actores (docentes, equipos ministeriales, estudiantes, investigadores/as) con el objetivo de identificar para qué públicos resulta más pertinente y qué adaptaciones requiere según el contexto.
Fase 4 — Ajuste y validación técnica. Revisión y refinamiento de la herramienta a partir de los aprendizajes del pilotaje, con validación técnica por parte de especialistas y de actores educativos representativos de la región. Se pueden organizar sesiones de validación participativa en las que se formulen preguntas a actores relevantes para validar la herramienta. Este tipo de abordaje ha sido efectivo en otras ocasiones.
Fase 5 — Difusión y fortalecimiento de capacidades. Elaboración de insumos relativos a la difusión de la herramienta, así como el diseño de talleres para facilitar su uso. El alcance de estos espacios de aprendizaje se definirá de manera colaborativa entre la persona consultora, la UNESCO, y organizaciones socias, considerando las lecciones aprendidas del proceso de diseño y pilotaje de la herramienta.
Duración: 10 meses
Productos y pagos:
For detailed information, please consult the UNESCO Competency Framework.
EDUCACIÓN
EXPERIENCIA PROFESIONAL
IDIOMAS
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The process may include pre-recorded video interviews and/or written assessments, interviews with a Panel, as well as reference checks. In addition, candidates may be requested to provide additional information which may be pertinent to the position’s qualifications.
Please note that all candidates, whether selected or not, will be informed of the outcome of their application in due course.
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